viernes, 31 de enero de 2020

lunes, 27 de enero de 2020

Gastón L'Huillier en Radio Infinita: beneficios de una democracia más participativa con una economía más colaborativa

El director ejecutivo de #ProyectoPaís2025  comentó en Radio Infinita:
- Los desafíos para una democracia más participativa
- Los beneficios de la economía colaborativa
- La importancia de rescatar los valores ancestrales de nuestra nación
- Las propuestas del Colegio de Ingenieros de Chile para 
cuadruplicar las exportaciones del país.
#UnNuevoChile

Escucha la entrevista
aquí


viernes, 24 de enero de 2020

Descentralización de Chile


En el año 2012, a nivel del PP, se analizaron los 20 temas más importantes para el desarrollo multivariable y considerando las propuestas de las 70 comisiones del Proyecto País de esa época, se eligió a la descentralización como el más importante, por lo que desde el año 2013 participantes en proyecto país han seguido trabajando para generar condiciones y conocimientos para este tipo de desarrollo, a través de las siguientes acciones: 
1.-Creación de la Fundación para el Desarrollo Descentralizado ChileConTodo,
2.-Generación del índice de competitividad de ciudades en 27 ciudades,
3.-Aplicación de la encuesta de I+D+i en 27 ciudades en conjunto con CNID,
4.-Desarrollo de piloto de desarrollo descentralizado en Arica y Parinacota,
5.-Difusión de contenidos en cursos de diversas universidades,
6.-Estudio de las nuevas tendencias para el desarrollo de ciudades a nivel internacional,
7.-Apoyo a iniciativas descentralizadoras como “Crecer Juntos” liderada por uno de los Presidentes de Comisión del Proyecto País Ronald Bown 
8.-Organización el año 2013 en conjunto con Conaredes, el apoyo del Congreso  y más de 50 organizaciones públicas y privadas, del evento que permitió proponer a los precandidatos presidenciales la creación de la Comisión de Estado para la descentralización y la elección de Gobernadores Regionales elegidos democráticamente que se concreta el año 2020. Adicionalmente, esta Comisión de Estado fue presidida por el Presidente de la Comisión de Desarrollo Territorial del Proyecto País, cuyas propuestas se incluyen en el presente informe.

Esta alta prioridad para la descentralización se definió considerando los siguientes motivos:

Ya se conocía desde el 2005 que las tasas de crecimiento del PIB bajarían a niveles de 2% por estancamiento de las exportaciones, cuyas tasas de crecimiento bajaron ese año a niveles inferiores a las tasas de crecimiento del PIB. También se había constatado la poca disposición al desarrollo de políticas de desarrollo deliberadas, propuestas por la Comisión Macroeconómica Presidida por Erik Haindl, a nivel de los gobiernos centrales por motivos ideológicos de los ministros del área económica, que lograban anular a los que hacían esfuerzos en este sentido. En este contexto, la única salida para evitar el freno al crecimiento era radicar las políticas de desarrollo productivo a nivel territorial donde, paradójicamente, en general, todos estaban de acuerdo que el desarrollo de actividades productivas no podía estar ausente de los planes de desarrollo territoriales.  Hay abundante crítica internacional respecto de la aversión en el caso chileno a contar con políticas de este tipo que todos los países tienen, incluyendo Estados Unidos, Alemania y Francia. Precisamente expertos de esos países nos daban su opinión respecto de que esta fobia ideológica era un grave error (por ejemplo, Ricardo Hausmann y Cesar Hidalgo), que finalmente terminó enterrando las tasas de crecimiento del país debido al estancamiento de las exportaciones.

Lograr mayor participación de los ciudadanos a nivel territorial en la definición de su propio futuro y de su comunidad, dándoles acceso a esta tarea trascendente para darle propósito como ciudadanos, como proponen la Comisión de Condiciones Básicas para el Desarrollo y de Características Psicológicas.  Se contaba con la convicción que las comunidades ya no aceptarían seguir siendo meros espectadores de un lejano y cerrado gobierno central en plena época de las redes sociales. Sin descentralización no existiría satisfacción ciudadana.

Por otra parte, esta participación es vital para asegurar que los gobiernos de turno, incluso si son elegidos localmente den continuidad a los proyectos de desarrollo y se evite el borrón y cuenta nueva, no sólo cuando cambien los gobiernos, sino que cuando cambian los intendentes con una frecuencia de aproximadamente 2 años. La continuidad de los planes regionales debe radicar en sus ciudadanos organizados y con capacidad técnica, como se logró en el piloto de desarrollo descentralizado de AricaConTodo, en que las autoridades desde el año 2013 han considerado las propuestas basadas en 34 comisiones con 225 expertos por representar el interés ciudadano y dar respaldo y legitimidad a su implementación.

Lograr las condiciones propuestas por la Comisión de Condiciones Sociales para el Desarrollo, presidida por Jorge Marshall, de “contar con Proyecto Común a nivel territorial, gobernabilidad y confianza interpersonal”. Los proyectos comunes se hacen a escala humana y geográfica y el proyecto país es bueno sólo si corresponde a la suma de buenos proyectos locales. Estos proyectos comunes aumentan la gobernabilidad gracias a la cohesión y colaboración que facilitan.

Estaba tan mal el nivel de confianza interpersonal de 13% medido por OCDE, que ya no era posible mejorar la confianza con proyectos macro y lejanos de las personas. Era más factible lograrla a nivel de escala humana con conversaciones cara a cara y accountabilty de los propios vecinos sobre los diferentes responsables de su propia comunidad.

Es decir, recogiendo aportes de las comisiones teníamos respaldos contundentes y objetivos, cualitativos y cuantitativos que indicaban que sin descentralización no tendríamos satisfacción ciudadana, proyectos comunes, gobernabilidad, confianza, diversificación de exportaciones y crecimiento económico y quedaremos atrapados en la trampa de los ingresos medios que han impedido al 90% de los países superar el nivel per cápita que tiene Chile.  Lamentablemente, la explosión social interpretamos que nos dio la razón en todos estos aspectos. Por esto “la descentralización es un proceso clave para la competitividad y el desarrollo multivariable de Chile”.

Volviendo al presente, en nuestro país no se consideran a los vecinos y comunidades, todo se resuelve en forma centralizada participando el gobierno, legisladores, empresarios y trabajadores, pero sin presencia directa de representantes directos de la comunidad. Hoy esto está obsoleto porque existen los mecanismos para aumentar la participación ciudadana directa y también para que esta libremente determine sus representantes en diferentes materias. A modo de ejemplo, se debe aplicar con mayor frecuencia consultas como la que está organizando la Asociación de Municipalidades respecto de cambios en la constitución.

Como se dijo antes, se requiere contar con Comunidades Territoriales Organizadas y Autónomas, cuyos miembros permanecen y entienden mejor el interés de su comunidad, a diferencia de los directivos públicos y privados que rotan y hacen continuamente “borrón y cuenta nueva”. Mientras no cambie nuestra institucionalidad la continuidad de las políticas de estado debe radicar en estas organizaciones ciudadanas.

Es necesario que Chile recupere el involucramiento ciudadano en resolver sus propios problemas y administrar sus planes de desarrollo, como era al inicio del Estado en que Chile contaba con 50 Cabildos.

Hoy, en el mundo miembros de las comunidades definen y administran sus planes de desarrollo. El Desarrollo Descentralizado está ampliamente legitimado y corresponde de mejor manera a la cultura originaria en el caso chileno.

Teniendo en cuenta el malestar ciudadano que produjo el estallido social de octubre de 2019, se debe dar la mayor importancia a dar facultades a autoridades locales para que atiendan en forma personalizada las necesidades de sus comunidades, porque cuando no tienen instrumentos es un motivo para llegar a acumular el tipo de malestar que produce el colapso completo, como indica el Alcalde de Puente Alto, Germán Codina, a nombre de la Asociación Chilena de Municipalidades.

¿Transformación institucional o cultural?

La transformación institucional, aunque parezca una paradoja no es legalista y de cambios de normas y presupuestos, basta ver los aumentos de presupuestos en transporte, salud, educación y otros frentes para darnos cuenta que los resultados muchas veces incluso son negativos con enormes costos para el país. Incluso es momento de hacer un presupuesto base cero para priorizar nuevamente los gastos especialmente los que no se traducen en mejoras tangibles para los ciudadanos. Sin que los usuarios sean empoderados para hacerse escuchar y constructivos, los cambios institucionales y de recursos no producirán mejoras porque faltaría cultura de orientación a los usuarios. La mayoría de los aumentos de presupuestos han sido consumidos dentro del mismo estado en gastos fijos, aumentos de dotación, mejores condiciones de trabajo y sueldos, pero no han mejorado en una adecuada proporción la calidad y satisfacción percibida por los usuarios. Es prioritario el cambio de cultura de orientación al cliente y meritocracia para lo cual hay que cambiar los sistemas de gestión de los servicios públicos. Estos sistemas no pueden seguir capturados por sus jefaturas y funcionarios que pretenden que nadie los evalúe y buscan más bien mejores condiciones personales.

A modo de ejemplo, este cambio es fundamental para incentivar el paso desde organizaciones focalizadas en cumplir mínimos de indicadores de procesos, a organizaciones incentivadas a un mejoramiento continuo de satisfacción de clientes, focalizadas en la satisfacción de los usuarios. Esto se debe a la práctica de aplicar multas por no cumplir con atributos mandatorios lo que lleva a cumplir con un mínimo para no tener multas pero sin incentivos a mejorar sobre este mínimo. A modo de ejemplo, en estos modelos de gestión se pueden distinguir tres tipos de atributos:

AM-Atributos mandatarios que tienen que ver con políticas irrenunciables en seguridad, impacto ambiental, equidad y otros. (ejemplo: entrega de raciones incluyendo alimentos en mal estado),

AE-Atributos exigidos que deben cumplir con rangos de desempeño definidos (ejemplo: No cumplimiento de gramajes acordados de porcionamiento),

AVA-Atributos de valor agregado que son deseables de incentivar (no pueden ser objeto de total despreocupación. No sería aceptable no cumplir metas en más de un 70% de estos atributos. (Ejemplos: tiempos de espera en fila del casino, percepción de amabilidad en atención del casino).

Para resolver esto e incentivar la calidad de servicio y la orientación al cliente se deben considerar:

1-Aplicación de multas al no cumplimiento de atributos mandatorios y exigidos.

2-Considerar incentivos para promover mejoras constantes en los atributos de Valor Agregado, que son fundamentales para la satisfacción de los usuarios y que generalmente no son considerados en la compensación de los participantes en el servicio.

Especial ponderación deben tener los atributos de valor agregado con retroalimentación desde el cliente, porque son los únicos que generan orientación al cliente al darle voz, por ejemplo a través de encuestas. Este tipo de compensaciones variables que permiten la cultura de orientación al cliente han presentado gran oposición en el sistema público, pero se ha demostrado que son factibles de aplicar, incluso en licitaciones como es el caso de las primeras licitaciones de servicios no médicos de hospitales públicos.

Esto es válido para empresas privadas, especialmente cuando pueden aprovechar regulaciones que las protegen y disminuyen la competencia como puede ocurrir en salud, bancos que han disminuido gravemente la competencia a cerca de la mitad de oferentes con continuas fusiones que han afectado gravemente la calidad de servicios a los usuarios, compañías de seguro, AFP y otros.


Los chilenos son muy legalistas y tienden a pensar que los cambios se producen por decretos ley, cuando en realidad se producen cuando hay cambios en las dinámicas de los actores del sistema, y se cuenta con sistemas de medición e incentivos correctos. Existe un slogan a nivel mundial que dice “lo que mides es lo que tienes”, que indica que las personas se preocupan de lo que se mide y si no se mide la satisfacción de los usuarios simplemente las personas darán prioridad a otras cosas y no se tendrá satisfacción de usuarios y cultura de orientación al cliente, incluso aunque se multipliquen muchas veces los presupuestos como se ha constatado en el caso chileno.

¿Estado garantizador de derechos o estado equitativo?

Como se analizó en materia de valores y cultura, en la filosofía Mapuche lo que primaba era el concepto de reciprocidad, en todo orden de cosas, incluyendo la naturaleza. Esto lleva a que nada era gratis ni regalado (no existen palabras para pedir, rogar y gracias o de sin costo en el Mapudungun).

A modo de ejemplo, como ha quedado demostrado, un Estado puede pasar también por problemas como el actual estallido social, cambios en los mercados internacionales, guerras comerciales, desastres naturales, eventualmente cambios climáticos severos como los anunciados y guerras, por lo que no es responsable asegurar cosas a todo evento, salvo equidad, que implica que sean muchos o pocos los recursos todos tendrán derecho a una parte en función de las necesidades de la comunidad o sus valores.

Por ejemplo, ¿quién tiene prioridad ética, los jubilados que están sin cubrir sus necesidades mínimas, enfermos terminales, estudiantes de prebásica cuya educación los condiciona para toda su vida o estudiantes de educación superior?. En cada momento, el mandato popular debe determinar las prioridades, evitando ser capturado por los que más posibilidades de pedir y presionar tienen.

Otro ejemplo es una crisis ambiental como muchos creen que ocurrirá alrededor del 2040, la prioridad puede ser la sobrevivencia y la alimentación, también la seguridad si esto origina guerras y otros enfrentamientos internos.  Sin duda que las prioridades pueden cambiar en el tiempo, incluso en nuestro horizonte al 2040.

En estas condiciones, es un grave error generar compromisos y expectativas que en algunos escenarios no se podrán cumplir.

Pero más grave aún es la total falta de juicio y sabiduría que significa formalizar el concepto que por el sólo hecho de existir, independientemente de otras prioridades o desastres comunes en nuestro país, incluso sin méritos o deberes, enseñemos a las personas que tienen derechos garantizados a todo evento a pesar de eventos de fuerza mayor.

Los gobiernos y padres que le enseñan a sus hijos que en la vida tienen derechos sin deberes o méritos, cualquiera sea el escenario, les están haciendo daño.

A pesar que nada era gratis en la cultura mapuche y de que existía la meritocracia, era una sociedad del bienestar porque los bienes eran comunes y existía la solidaridad.

Nos parece que la peor alternativa desde el punto de vista valórico y también practico es el concepto de derechos garantizados y que son superiores los valores de equidad y solidaridad, incluyendo que los méritos sí deben ser considerados para asignar los recursos que siempre con escasos.

Sin perjuicio de esto, si pensamos que hay necesidades o derechos humanos mínimos a cautelar como el derecho a la vida y la libertad. Estamos a favor de mecanismos que permitan equidad en materias claves como salud y educación, pero no en tranzar los valores que son necesarios para una comunidad virtuosa incluso en escenarios de desgracia. Los efectos prácticos pueden ser similares a una estrategia garantista de derechos, pero no serán similares desde el punto de vista de los valores.

Escuchando lo que dijo el gran biólogo y filósofo Humberto Maturana en medio del estallido social, tenemos:

“No me gusta la noción de los derechos, prefiero compromisos de convivencia, porque implica dos partes ……   el derecho me permite ir a exigirle al otro satisfacer mi derecho pero no me dice nada como tengo que conducirme yo, pero con compromisos de convivencia estamos ambos comprometidos a comportarnos de cierta manera según los principios de convivencia que hemos determinado como el respeto, la dignidad u otros.”

“Las personas deben hacer lo que hacen con responsabilidad cívica, tienen que darse cuenta de que el estado o sistema civil los hace posible… cuando era joven todo lo hacía posible el Estado…como estudie con beca quería volver a Chile para devolver al país lo recibido…. ahora no tenemos una educación que nos haga conscientes que es el país lo que nos hace posible..”

“El joven destruye porque carece de la historia que lo hace consciente que la comunidad lo hace posible, nadie vive en al vacío, incluso el mendigo depende de los que le dan monedas. Pero si no está consciente de eso, no se hago cargo que vive gracias a la comunidad que le hace posible vivir ahí”.




Institucionalidad para los pueblos originarios

De acuerdo a los antecedentes entregados, el rol futuro de los pueblos originarios es esencial y deben ser valorizados para que su aporte de sabiduría ilumine a los chilenos en esta difícil etapa futura, en que volver a las culturas originarias nos permite ser sostenibles como recomiendan los científicos, siendo necesario su aporte para salir de los valores y conductas no sostenibles prevalecientes en el mundo.

En este contexto, ahora es necesario para nosotros lograr una relación de mutuo beneficio con los pueblos originarios, pero debe quedar establecido que este tipo de relación siempre debería haber sido nuestro objetivo y debemos reconocer nuestro error histórico en los abusos cometidos.

Algo de esta magnitud implica reestudiar y reescribir nuestra historia pero tenemos mucho que ganar porque tenemos grandes tesoros que rescatar y muchas vergüenzas que debemos reconocer para poder superarlas y no repetirlas. Sin duda nuestra proyección futura dependerá principalmente de nuestro punto de partida valórico. El tiempo y que los afectados muchos ya hayan desaparecido, no es argumento para olvidar estas situaciones porque se debe sublimar nuestra alma colectiva.

Para esto es necesario volver al origen como recomienda el Papa Francisco, cuando dice ”La sabiduría de los pueblos originarios puede ser un gran aporte. De ellos podemos aprender que no hay verdadero desarrollo en un pueblo que dé la espalda a la tierra y a todo y a todos los que la rodean. Chile tiene en sus raíces una sabiduría capaz de ayudar a trascender la concepción meramente consumista de la existencia para adquirir una actitud sapiencial frente al futuro”.

En este contexto, debemos ser capaces de escuchar y no de imponer. Escuchando por ejemplo las propuestas de Alfredo Seguel, Integrante de la agrupación Konapewman de Temuco, pide entre otras cosas, discutir el reconocer y garantizar los Derechos Colectivos, Económicos, Sociales y Culturales de los Pueblos, logrando que este reconocimiento sea el resultado de un proceso de diálogo y entendimiento con organizaciones y comunidades representantes de los Pueblos originarios, lo que se detalla más adelante.

Esto es de mutuo interés, porque este reconocimiento apunta a respetar y reconocer los méritos y derechos, para poder incorporar la cultura y sabiduría Mapuche y de otros pueblos originarios, como el elemento más diferenciador de la identidad multicultural de Chile, como lo es en el caso de Nueva Zelanda la identidad Maori.

Estas propuestas deberían ser factibles, sin perder la característica de estado unitario, ya que, a pesar de ser un estado multicultural e incluso plurinacional, necesitamos unir fuerzas para poder lograr un futuro de interés común.


Gracias a la cultura Mapuche de reciprocidad, deberíamos lograr la paz social, la colaboración en esfuerzos conjuntos y un gran aporte de valores y conductas muy beneficiosos para esta nueva etapa.